“Siempre fui artista”, cuenta María Esther Panesso Mercado a Forbes. Desde pequeña estuvo en todas las clases posibles de artes, motivada por su padre, Hernán Panesso. Pero la vida la llevó por otros caminos, se alejó de las pinturas y empezó su trayectoria académica, formándose en Administración de Negocios Internacionales y luego en Derecho. Y ha ejercido en los últimos años como abogada de familia.
‘Mercado’, como se llama artísticamente en honor a su madre, construyó su carrera de forma exitosa y casi que había dejado atrás por completo sus días de pintora tras la muerte de su papá.
Fue hasta que el mundo se encerró, a causa de una pandemia de la que nadie sabía nada, que se reencontró con su pasión y volvió a tomar los pinceles. “Empecé a pintar y a pintar, y empecé a publicar mi trabajo en Instagram”, relata emocionada. A la fecha ya ha vendido más de 380 cuadros.
La artista afirma que en el comienzo de todo fue una cuestión de confianza, de creer en lo que hacía y así triunfó en las redes sociales: siempre activa, mostrando cada una de sus obras, sin quedarse quieta, hasta que hubo quienes se fueron enamorando de sus obras.

La segunda oportunidad que le dio esta colombiana a su arte no solo la llevó a montar su propia galería y entregar cientos de cuadros a compradores entusiastas, sino que también le permitió conquistar las miradas de La Gran Manzana.
El pasado mes de julio, en medio de Times Square, María Esther Panesso posó junto a una de las grandes pantallas en la que se invitaba a todos los transeúntes a la exposición que tendría lugar en el BEKA Museum, ubicado en el reconocido complejo Rockefeller Center. Sus obras se presentaron el 7 de julio.
Allí llegó luego de que uno de sus primeros y más fieles compradores, un colombiano en Canadá, la motivara a postularse para exponer sus pinturas. “Mis obras se sometieron a una estricta curaduría hecha por la Universidad de Yale, que tiene que dar el visto bueno de todas las piezas”, dice.
La noticia la sorprendió de grata manera. “Estoy feliz de representar a Colombia de una buena manera y adicionalmente con una obra basada en la mujer, porque yo después de trabajar en derecho de familia y de ver tantas mujeres muchas veces sufriendo, he procurado demostrar la fuerza de la mujer a través de mi arte”.
En su exposición habían cuadros de mujeres poderosas, de madres -con su poder de crear vida-, de bailarinas de ballet -siempre resilientes- y en general de representaciones de esa fortaleza femenina.



DOBLE VIDA
Panesso no abandonó su profesión y continúa trabajando también como abogada de familia. Sin embargo, aprecia esos momentos en que puede dedicarse a pintar, una actividad que para ella siempre ha sido “su desahogo”. Asegura que no deja de ser duro equilibrarlo todo, en especial frente a retos tan desafiantes como montar una exposición en uno de los centros culturales y artísticos más importantes de New York.
“Pinté 12 cuadros para la exposición, de una calidad impresionante. La exigencia sube sobre la vida profesional de uno, pero pues es mucha alegría también; pienso que la felicidad es paralela con el compromiso: estoy igual de feliz a la carga de responsabilidad que he tenido“, expresa la artista. Con el plus de ser una obra con un sentido transformador, lo cual ha sido su principal propósito.
“Siento la satisfacción de un trabajo bien hecho”.

Sobre las posibilidades de los artistas en Colombia, ‘Mercado’ reconoce que no es tarea sencilla entrar a los mercados, puesto que ha enfrentado diversas dificultades, pero no cree que sea un imposible. “Es más fácil internacionalmente, sin duda, pero el arte es un tema que siempre va a tener salida, es un activo fijo”, resalta. Se trata de un nicho de mercado que no ha dejado de ser interesante para coleccionistas y amantes de la pintura.
“Yo creo que siempre va a haber campo para los artistas en diferentes partes”.